Marketing digital y redes
Definición de mensaje, calendario de contenido y operación mensual de los perfiles: publicación, atención de mensajes y lectura de resultados.
Trabajamos la presencia digital de una empresa de punta a punta: estrategia, contenido, publicidad y sitio web. Y cuando el trabajo empieza a generar conversaciones, automatizamos el seguimiento para que ninguna se caiga.
Cada servicio funciona por separado, pero se refuerzan cuando van juntos. La estrategia y el contenido los resolvemos nosotros; del lado del cliente basta una persona de contacto.
Definición de mensaje, calendario de contenido y operación mensual de los perfiles: publicación, atención de mensajes y lectura de resultados.
Campañas con presupuesto controlado, segmentación por objetivo y reporte de costo por resultado, no por impresiones.
Sitios rápidos y páginas de aterrizaje pensadas para convertir, con el orden técnico para aparecer en búsquedas.
Construcción o depuración de la identidad visual, y su aplicación consistente en todos los materiales de la marca.
Los flujos que sostienen el trabajo repetitivo: cotizaciones, avisos entre áreas y reportes que hoy alguien arma a mano.
Agentes que responden las preguntas de siempre, toman datos y pasan la conversación a una persona cuando hace falta.
Programas de contenido dirigidos al propio equipo, para que sepa reconocer fraudes y trabajar con buenas prácticas.
El marketing genera conversaciones, y ahí es donde la mayoría de las empresas pierden ventas: mensajes sin responder, prospectos sin seguimiento, información que vive en la cabeza de una persona. Montamos los flujos sobre las herramientas que la empresa ya paga.
Agentes de IA en WhatsApp y en el sitio que atienden a toda hora, resuelven lo frecuente y escalan lo que requiere una persona.
Cada contacto queda registrado y con recordatorio, para que ventas sepa a quién le toca marcar y cuándo.
Automatización del trabajo repetitivo entre áreas: altas, cotizaciones, avisos y reportes semanales.
Asistentes internos que responden sobre los documentos y precios de la propia empresa, sin depender de quién esté disponible.
Un pago único para dejar armado lo que se queda, y una cuota fija por operarlo. Alcance y precio cerrados antes de empezar, sin permanencias largas amarradas.
Revisamos qué hay hoy y dónde se está perdiendo el esfuerzo. Salimos con un alcance y un precio cerrados, no con una lista de ideas.
Un pago único para dejar armado lo que se queda: identidad, sitio, campañas o flujos. Es la parte que la empresa conserva.
Cuota fija por operar el trabajo continuo, con reporte de resultados y una sola persona de contacto de nuestro lado.
Dos oficinas y trabajo remoto en toda la República. La operación es la misma sin importar desde dónde se atienda.
Una conversación de treinta minutos alcanza para saber si podemos ayudar y por dónde conviene empezar. Si el trabajo no le corresponde a una agencia, se lo decimos.